↑ Volver a Más vale prevenir…

Lesiones deportivas. Manejo inicial.

 

rugby okEl lado negativo del deporte se encuentra sin duda en las lesiones deportivas. ¿Te preocupa lesionarte mientras haces deporte? No le des demasiadas vueltas al tema. Piensa en el hecho de evitar posibles lesiones como una regla más del juego, con el valor añadido de que esta regla es la que te impedirá hacerte daño.

La mejor forma de enfocar el tema de las lesiones deportivas es intentar evitarlas. La prevención abarca desde conocer las reglas del juego hasta utilizar el equipo adecuado, pasando por jugar de forma segura.

Pero resulta que has jugado con tu equipo siguiendo las reglas del juego, jugando de forma segura y utilizando el equipo adecuado y, aún así, te has lesionado. No te preocupes, no es el fin del mundo, solo el principio de tu proceso de curación. Pronto te recuperarás y podrás reiniciar la actividad deportiva que tanto te gusta.

¿Cómo debes reaccionar ante una lesión deportiva?

Ante cualquier lesión de miembros tienes que conocer una serie de medidas terapéuticas simples que deberás aplicar desde el primer momento. Con ello conseguirás limitar la evolución de la lesión y reducir su gravedad.

Este conjunto de medidas es lo que se conoce como Protocolo PRICE (Protect, Rest, Ice, Compression, Elevation). Son sencillas y a realizar durante las primeras 48-72h tras una lesión aguda de miembros superiores o inferiores.

Su objetivo es disminuir la inflamación aguda, el dolor y evitar más daño. Muchas veces serán suficientes para resolver el problema, si es leve, pero en lesiones aparentemente importantes o si persisten molestias o síntomas debes solicitar la atención de un profesional sanitario que evaluará y decidirá si es necesario el tratamiento médico de la lesión.

Las medidas del Protocolo PRICE son:

  • Proteger (Protect). Evitar la exposición a la fuente del daño. En nuestro caso inmovilizar el miembro y dejar de jugar.
  • Reposo (Rest). Reposo del miembro afectado. Permite la regeneración y evita más daño.
  • Hielo (Ice). El frío disminuye la inflamación y el dolor. El hielo se aplica en la zona afectada entre 10-15min, 4-5 veces al día.
  • Compresión (Compression). Disminuye el edema. Se utiliza un vendaje elástico ajustado, pero sin apretar exageradamente.
  • Elevación (Elevation). Disminuye el edema al facilitar el retorno venoso.

Como habrás visto nada complicado. Ten en cuenta estas sencillas medidas y aplícalas siempre que sufras una lesión. Seguro que con ello obtendrás una recuperación rápida y pronto podrás retomar la práctica deportiva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *