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Lesiones musculares

 

imagesLa patología muscular, representa el problema que con más frecuencia se encuentra en los accidentes deportivos y por lo tanto esta patología es la responsable del mayor número de ausencias en los entrenamientos y competiciones.

El músculo representa el 40% del peso corporal y en ocasiones, en el deportista un porcentaje superior. Es el motor del movimiento y por lo tanto quien más actúa en la práctica deportiva.

El mal entrenamiento, por defecto o por exceso, la falta de estiramiento y calentamiento y la fatiga al final de una competición se encuentran frecuentemente en el origen de los accidentes musculares. El frío y la humedad apoyan el problema. La edad de la persona y la falta de una alimentación equilibrada también puede ser un factor que lo favorezca.

En un trabajo de revisión se destaca que en una temporada deportiva la lesión muscular supone el 42% de las lesiones totales muy por encima de las ligamentosas, el 23%; óseas el 9% o articulares el 9%

Se pueden clasificar las lesiones musculares, según el momento en que se inicia la actividad deportiva tras la lesión, en benignas y severas. Dentro de las primeras encontramos los calambres, agujetas, contracturas, contusiones, elongaciones y en las segundas el desgarro (roturas fibrilares) y la rotura muscular.

Otra clasificación es la que distingue dos tipos de lesiones, según el mecanismo o tipo de traumatismo:

  • Por traumatismo directo o extrínsecas: producida de forma accidental causada generalmente por agentes externos: las contusiones.
  • Por traumatismo indirecto o intrínsecas: producidas principalmente por factores internos mediante  movimientos violentos que provocan un exceso de tensión de la musculatura y pueden ser: calambres, agujetas, contractura, elongación o tirón, distensión y desgarro muscular.

Y por último, una tercera clasificación es la que divide a las lesiones musculares en agudas o crónicas.

Calambres.

El calambre es la contracción espasmódica, involuntaria, dolorosa y transitoria de uno o varios músculos. No existe una única causa que los explique. Algunos expertos creen que aparecen por un bajo nivel de calcio o potasio en sangre. Otros especialistas afirman que se debe a una falta de líquidos apropiados, lo que tiene como resultado un principio de deshidratación que causa que los músculos experimenten un calambre. Por último, se apunta también a una circulación sanguínea deficiente en las áreas afectadas.

Suele aparece al inicio y al final de la práctica deportiva. Al principio porque el músculo no está bien calentado, y al final por fatiga y deshidratación.

En el marco de la práctica deportiva, se suelen producir en la pantorrilla o en la pared muscular del abdomen. Pueden remitir de forma espontánea o con estiramiento.

Agujetas.

La teoría más aceptada sobre su etiología apunta a microrroturas de fibras musculares (técnicamente es la rotura de los sarcómeros musculares, lo que acaba causando un efecto de inflamación ligero del músculo afectado). El dolor se atribuye a la debilidad de la fibra muscular, incapaz de sostener el nivel de ejercicio, probablemente porque se está desentrenado y la fibra no es capaz de aguantarlo.

Contracturas.

Se define como una contracción involuntaria del músculo o conjunto muscular, duradera o permanente en el tiempo. Se da por estimulación nerviosa excesiva, malas posturas o posturas viciosas, traumatismos directos o indirectos.

Pueden aparecer sobre todo en personas poco acostumbradas a realizar esfuerzos, al efectuar movimientos bruscos. Algunas contracturas aparecen en pleno desarrollo del ejercicio y otras a posteriori.

A la exploración se observa una musculatura tónica y dolorosa a la palpación. Este tipo de lesiones suele desaparecer a las 48-72h. Se trata con reposo, masajes, calor/crioterapia, estiramientos y técnicas de contracción relajación.

Estiramiento o elongación muscular.

La elongación muscular es el sobreestiramiento del músculo pero sin llegar a un daño (ruptura), sin embargo se da el proceso de inflamación y por lo tanto aparece el dolor. Es el famoso tirón. El músculo, al tacto, es sensible y flácido y el dolor cede con el reposo y se aviva con la movilidad activa.

En general, la elongación remite espontáneamente a los 3-4 días. Es útil la aplicación de calor local.

Contusión Muscular.

Es aquella lesión que aparece por un traumatismo directo, debido a choques o a  impactos sobre el cuerpo muscular. La contusión puede ser leve siendo el dolor que presenta el deportista leve y no impidiéndole la continuación con el esfuerzo. Si la contusión es más fuerte el dolor será más  intenso imposibilitando al deportista a seguir con la práctica.

El tratamiento más adecuado para este tipo de lesiones reposo, aplicación de hielo local, vendaje  compresivo junto con la elevación del miembro afectado. En este tipo de lesiones está totalmente contraindicado cualquier tipo de masaje y la aplicación de calor.

Distensión muscular.

La distensión muscular es una rotura de fibras debida al estiramiento brusco y violento del músculo. Se produce una impotencia funcional inmediata debido a la intensidad del dolor. A causa del hematoma, aparece hinchazón y es imposible la palpación. Se percibe una contractura muscular profunda al tacto después de 20 h.

El tratamiento consiste en el reposo absoluto del músculo, frío inmediato y contención muscular. Están desaconsejados el calor y los masajes.

Desgarro muscular.

El desgarro muscular es una distensión grave que afecta normalmente a un haz de fibras o a todo el músculo (rotura muscular).

El deportista siente como un chasquido, con dolor muy intenso y detención inmediata de la actividad deportiva. En algunas ocasiones el apoyo de la extremidad es imposible.

Muchas veces se tiene que resolver con cirugía.

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